Huevo pochado

Como les había platicado, el huevo y yo tenemos un romance que empezó no hace mucho tiempo. De niña me chocaba en casi todas sus formas, sólo me comía la yema del huevo estrellado y si me “obligaban” a comer huevo revuelto, tenía que tener como 1 lt. de cátsup para que no me diera asco.

Hace ya varios años descubrí los huevos benedictinos y me mega enamoré del huevo pochado. Me encantó la textura suavecita pero no cruda, y la yema cremosita se me hace una cosa maravillosa que sobre pan es una “salsa” deliciosa. Cada vez que voy a restaurantes donde los saben hacer bien, que aquí en el DF (o Ciudad de México) no es tan fácil de encontrar, los pido, pero obviamente no puede ser tan seguido porque la salsa holandesa es una bomba por la cantidad de mantequilla y yemas que lleva. Pero el huevo pochado es maravilloso, porque además de que es una proteína muy buena por la cantidad de nutrientes que tiene, particularmente la yema, se cocina en agua, por lo que no tiene grasa de ningún tipo.

Fue por esa razón que los aprendí a hacer, porque también era de esas recetas que yo pensaba que se hacían con aparatos mágico místicos que eran imposibles de replicar en mi casa. Y la verdad es que, como casi siempre sucede cuando no sabemos hacer algo y creemos que es complicadísimo, es facilísimo de hacer.

Intenté muchos métodos de fotos, chefs y blogs que he leído y el mejor truco que he encontrado es poner vinagre blanco en el agua donde vas a pochar el huevo, pues el vinagre hace que el huevo se mantenga unido y cuaje mejor; nunca hay que poner sal en el agua donde vas a pochar porque eso evita que cuaje y parece como telaraña de clara.

También es bueno  poner el huevo en algún recipiente para de ahí vaciarlo despacio al agua y hacer un remolino con la cuchara o pala antes de echarlo para ayudarle a que se quede todo junto y se haga como bolita.

Ahora, desayuno huevo pochado de 2 a 3 veces por semana y por lo general lo sirvo sobre pan hecho en casa con aguacate y alguna verdura como champiñones, arúgula, jitomate o alguna salsa de chipotle, verde o de frijol, o untarle pesto al pan, el de jitomate me encanta.

 

Huevo pochado en pan tostado con aguacate y espinaca

Huevo pochado 1

INGREDIENTES:

½ aguacate machacado

Ajo en polvo, sal y pimienta al gusto

3 hojas de espinaca picada

1 rebanada de pan tostado

1 huevo

1 ½ cucharadas de vinagre blanco

INSTRUCCIONES:

  1. Mezcla el aguacate con el ajo, sal y pimienta. Úntalo en el pan tostado y acomoda las hojas de espinaca arriba.
  2. Pon a calentar agua en una olla chica y no profunda. No dejes que hierva, sino que tenga puras burbujas chicas.
  3. Agrega el vinagre al agua
  4. Haz un remolino con una cuchara y vacía el huevo despacio
  5. Deja cocinar por 3 minutos y medio
  6. Saca con una cuchara coladora y seca con toallas de papel
  7. Sazona con sal y pimienta.
  8. Pon en el pan

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Poached egg on toast with avocado and spinach

As I told you before, eggs and I have a romance that started not so long ago. When I was a child, I hated eggs in almost every form the came in. I just eat the yolk of fried eggs and if I was “forced” to eat scrambled eggs, it has to have a whole bottle of ketchup for me not to be nauseated by it.

Many years ago, I discovered eggs benedict and I feel in love with poached eggs. I loved the soft but not raw texture and the creamy consistency of the yolk is a marvelous thing that makes a beautiful sauce when served on bread. Every time I go to a restaurant that has good eggs benedict I always have them, since here in Mexico City is not very often. It cannot be often, though, since hollandaise sauce in a bomb from all the butter and egg yolks it uses. But poached eggs by themselves are wonderful; besides being a great protein it is cooked with no fat of any kind.

It was because of this reason that I decided to tackle how to make it at home. This was one of those recipes that I thought used magical-mystical equipment that was impossible to replicate at home. And the truth is, as it often happens when we don’t know how to cook something and believe it is really hard to make at home, that it is very simple and easy to make.

I tried many methods and tips from various sites and chefs and the best trick I found was adding white vinegar to the water, because it helps set the egg white and keep it together; never ever salt your water since it avoids the proteins in the egg to set and you will end up with a web of egg whites.

It is also good to put the egg in a small container to carefully drop it into the water and to swirl the water right before you drop the egg to help it stay together.

These days, I have poached eggs 2 to 3 times a week and I usually serve it on home-made toast with avocado and veggies like mushrooms, rocket, tomatoes or a chipotle, green tomato or beans sauce or even a tomato pesto, which I love.

Poached egg on toast with avocado and spinach

 

INGREDIENTS:

½ smashed avocado

Powdered garlic, salt and pepper

3 chopped spinach leafs

1 slice toast

1 egg

1 ½ tablespoon vinegar

 

INSTRUCTIONS:

  1. Mix the avocado with the garlic, salt and pepper. Spread in on the toast and place spinach on top.
  2. Bring water to simmer in a small shallow pot.
  3. Add vinegar
  4. Make a swirl in the water and drop egg carefully
  5. Let it cook for 3 and a half minutes watching that water doesn’t boil
  6. Take the egg out with a slotted spoon and pat dry with paper towels.
  7. Season with salt and pepper
  8. Place on top of toast
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Aguacate/ Avocado, Desayuno/ Breakfast, Huevo/ Egg